sábado, 15 de mayo de 2010

Contesta:

¿Qué ocurrió a Ulises con las sirenas?

“Le colgaron de un palo para que no cantara”.
(26.05.99. 1º ESO)

viernes, 7 de mayo de 2010

Veamos un ejercicio de “incomprensión lectora”

Lee detenidamente el texto “Ulises y las sirenas”:
“Apenas el sol se puso y sobrevino la oscuridad, Circe me cogió de la mano, me hizo sentar separadamente de los compañeros y, acomodándose cerca de mí, me preguntó cuanto me había ocurrido; y yo se lo conté por su orden. Entonces me dijo estas palabras:
—Oye ahora lo que voy a decir y un dios en persona te lo recordará más tarde: llegarás primero a las sirenas, que encantan a cuantos hombres van a su encuentro. Aquel que imprudentemente se acerca a ellas y oye su voz, ya no vuelve a ver a su esposa ni a sus hijos rodeándole, llenos de júbilo, cuando torna a su hogar; las sirenas le hechizan con el sonoro canto, sentadas en una pradera en el centro de un enorme montón de huesos de hombres putrefactos cuya piel se va consumiendo. Pasa de largo y tapa las orejas de tus compañeros con cera blanca, previamente adelgazada, a fin de que ninguno las oiga; mas si tú deseas oírlas, haz que te aten de pies y manos a la parte inferior del mástil, y que las sogas se liguen a él: así podrás deleitarte escuchando a las sirenas. Y en caso en que supliques o mandes a los compañeros que te suelten, átente con más lazos todavía.
Así dijo; y al punto apareció la Aurora, de áureo trono. La divina entre las diosas se internó en la isla, y yo, encaminándome al bajel, ordené a mis compañeros que subieran a la nave y desataran las amarras. Embarcáronse acto seguido y, sentándose por orden en los bancos, comenzaron a batir con los remos el espumoso mar. Por detrás de la nave de azulada proa soplaba próspero viento que henchía la vela; buen compañero que nos mandó Circe, la de lindas trenzas, deidad poderosa, dotada de voz.
Colocados los aparejos cada uno en su sitio, nos sentamos en la nave, que era conducida por el viento y el piloto. Entonces alcé la voz a mis compañeros, con el corazón triste, y les hablé de este modo:
—¡Oh amigos! No conviene que sean únicamente uno o dos quienes conozcan los vaticinios que me reveló Circe, la divina entre las diosas; y os lo voy a contar para que, sabedores de ellos, o muramos o nos salvemos, librándonos de la Parca (una de las tres diosas que hilaban y cortaban el hilo de la vida humana). Nos ordena lo primero rehuir la voz de las divinales sirenas y el florido prado en que éstas habitan. Sólo yo debo oírlas; pero atadme con fuertes lazos, en pie y arrimado a la parte inferior del mástil para que me esté allí sin moverme. Y en el caso de que os ruegue o mande que me soltéis, atadme con más lazos todavía.
Mientras hablaba, la nave llegó muy presto a la isla de las sirenas, pues la empujaba un viento favorable. Desde aquel instante echóse el viento y reinó sosegada calma, pues algún numen (dios) adormeció las olas. Levantáronse mis compañeros, amainaron las velas y pusiéronlas en la nave; y, habiéndose sentado nuevamente en los bancos, emblanquecían el agua, agitándola con los remos de pulimentado abeto. Tomé al instante un gran pan de cera y lo partí con el agudo bronce en pedacitos, que me puse luego a apretar con mis robustas manos. Pronto se calentó la cera, porque hubo de ceder a la gran fuerza y a los rayos del soberano Sol, y fui tapando con ella los oídos de todos los compañeros. Atáronme éstos en la nave, de pies y manos, derecho y arrimado a la parte inferior del mástil; ligaron las sogas al mismo; y, sentándose en los bancos, tornaron a batir con los remos el espumoso mar. Hicimos andar la nave muy rápidamente, y, al hallarnos tan cerca de la orilla que allá pudieran llegar nuestras voces, no les pasó inadvertido a las sirenas que la ligera embarcación navegaba a poca distancia y empezaron un sonoro canto:
—¡Ea, célebre Odiseo, gloria insigne de los aqueos (griegos)! Acércate y detén la nave para que oigas nuestra voz. Nadie ha pasado en su negro bajel sin que oyera la suave voz que fluye de nuestra boca, sino que se van todos, después de recrearse con ella, sabiendo más que antes, pues sabemos cuántas fatigas padecieron en la vasta Troya griegos y troyanos por la voluntad de los dioses, y conocemos también todo cuanto ocurre en la fértil tierra.
Esto dijeron con su hermosa voz. Sintióse mi corazón con ganas de oírlas, y moví las cejas, mandando a los compañeros que me desatasen; pero todos se inclinaron y se pusieron a remar. Y, levantándose al punto Perimedes y Euríloco, atáronme con nuevos lazos, que me sujetaban más reciamente. Cuando dejamos atrás las sirenas y ni su voz ni su canto se oían ya, quitáronse mis fieles compañeros la cera con que había yo tapado sus oídos y me soltaron las ligaduras”.


Homero
Odisea

Contesta:
¿Qué ocurrió a Ulises con las sirenas?

“Le colgaron de un palo para que no cantara”.
(26.05.99. 1º ESO)

jueves, 6 de mayo de 2010

Cuenta un poquito sobre el Caballo de Troya.-

“Un rey que su mujer le había traicionado y por eso cada vez que se casaba con una mujer la mataba al día ciguiente”.
(26.05.99. 1º ESO)


Respuesta correcta
Fue una guerra que enfrentó a los aqueos (94) contra los habitantes de la ciudad de Troya. Su narración pertenece a la poesía épica y está contenida en la Iliada.
Provocada por Paris, hijo del rey troyano Príamo, que había raptado a Helena, esposa de Menelao; esta guerra duró diez años. Los jefes más famosos al mando de Agamenón eran Áyax, Aquiles, Diomedes, Ulises, Néstor y Filoctetes y los principales guerreros troyanos eran Héctor y Eneas. Para poner fin al sitio, Ulises persuadió a los griegos para que construyeran un gigantesco caballo de madera, en su interior se ocultarían algunos guerreros. Los troyanos introdujeron el caballo en la ciudad, y al llegar la noche, los griegos salieron del caballo de madera abriendo las puertas a sus compañeros. Eneas consiguió huir con algunos sobrevivientes. El regreso de los guerreros griegos a su país fue objeto de relatos épicos como la Odisea.
Estos acontecimientos se sitúan hacia el siglo XIII, a finales, o a comienzos del siglo XII a. C.



(94) Aqueos. Originario de Acaya —Grecia—. Llegaron a la península helénica hacia el año 2200 a. C., procedían del Norte. Crearon una civilización muy rica y poderosa en torno a los palacios de sus reyes Micenas, Tirinto, Pilos; alcanzando su mayor apogeo entre los años 1400 y 1200 a. C. Dominaron el Egeo, conquistaron Creta y establecieron relaciones comerciales con Asia Menor, Siria. Los dorios les arrinconaron al Norte del Peloponeso.

miércoles, 5 de mayo de 2010

¿Qué es un astrolabio?

“Un pintalabios”.
(26.05.99. 1º ESO)


Respuesta correcta
Es un instrumento que se usaba para observar la altura, lugar y movimiento de los astros. Este aparato en el siglo XVI fue muy importante para la navegación, permitía determinar la posición del Sol sobre los países del hemisferio norte en distintas épocas del año y conseguir situar la latitud aproximada de los barcos.

martes, 4 de mayo de 2010

¿Qué es una montaña?

“Un undimiento del terreno”.
(20.05.99. 4º de Primaria)


Respuesta correcta
Una elevación del terreno.

lunes, 3 de mayo de 2010

Cita los inventos más importantes del siglo XX.-


“Los patines en línea y sobretodo el tamagochi”.
(28.05.99. 6º de Primaria)

Respuesta correcta: (Ver imagen)















domingo, 2 de mayo de 2010

Flota de Indias.-

“Eran los esclavos del rey que navegaban en pequeñas embarcaciones, tenían que remar y muchos de ellos fallecían a consecuencia del cansancio, además las comidas que recibían eran muy malas. Con el invento de la vela los barcos navegaban mejor y tardaban poco tiempo en llegar desde América a España, aproximadamente un día o menos”.
(03.06.99. 2º ESO)


Respuesta correcta
Era un sistema de protección de las embarcaciones. La flota estaba formada por dos tipos de naves: las de carga normales y los galeones (92) que eran más rápidos, armados con cañones. Las naves de carga salían de Sevilla por marzo o abril, se dirigían a Veracruz —México—. En julio partían los galeones, también de Sevilla, se encaminaban a Panamá —Nombre de Dios—. A la vuelta se encontraban las naves de carga con los galeones en La Habana —Cuba— poniendo rumbo a Sevilla, solían invertir en el trayecto algo menos de dos meses.
En general, en el siglo XVI, estas flotas llegaron a la Península sin problemas y Sevilla (93) en esta época se convirtió en el centro del comercio europeo con América.










(92) Gran embarcación de vela que se empleó desde finales de la Edad Media, dedicada especialmente para carga por los españoles, formando grandes convoyes de hasta treinta o cuarenta navíos a fin de poder resistir el ataque de los piratas.
La embarcación que vinculó el comercio entre los puertos coloniales hispanos de Acapulco, perteneciente al virreinato de Nueva España y Cavite, en Filipinas, desde 1571 hasta 1813, en una ruta anual, se denominó galeón de Manila.
En 1564, se inició una expedición que partió de Acapulco al mando de Miguel López de Legazpi, llegó a Filipinas y retornó al puerto de partida un año después, atravesando por primera vez el océano Pacífico. El piloto fray Andrés de Urdaneta supo aprovechar para el regreso la corriente de Kuro-Shivo, llegando a las costas californianas. Quedó abierta una comunicación directa entre las posesiones españolas en Oriente, el continente americano y la metrópoli, así como el acceso a nuevos mercados.
En 1571, se realizó el primer viaje del Galeón de Manila —Nao de Acapulco y Nao de la China o de la Seda—. Esta travesía comenzaba en Acapulco allá por el mes de marzo finalizando en Filipinas por el mes de julio, retornando entre julio y enero, ya que el viaje de regreso era más dificultoso por la acción de los vientos. La mayoría de los galeones eran construidos en los astilleros del puerto de Cavite, tenían una capacidad variable, oscilando entre las 300 y 1700 toneladas.
En el mercado filipino de Manila —Parian— se embarcaban los productos procedentes de toda Asia –porcelanas, sedas, tejidos de algodón, alfombras persas y chinas, muebles, estaño, plomo, hierro, salitre y pólvora, especies, esclavos. El virreinato de Nueva España entregaba plata, cacao y productos llegados de España y de otros puntos de América.
La llegada del galeón a Acapulco era avisada desde el momento en que se aproximaba a las costas, repicaban las campanas de las iglesias y la noticia era recibida en la capital del virreinato, donde comenzaban los preparativos para la celebración de la feria coincidiendo con la estancia en el puerto del barco. Esta feria podía durar entre 20 o 60 días concentrándose todo el comercio con Asia en Acapulco ya que, desde 1581, gozaba con la autorización para comerciar con Filipinas después de la prohibición del comercio al virreinato del Perú en 1597.
La gran riqueza que transportaba el Galeón de Manila fue un objetivo permanente de los piratas, aunque en este largo periodo en que la ruta estuvo activa, solamente cuatro galeones cayeron en manos de piratas, corsarios o bucaneros (en 1587, Thomas Cavendish se apoderó del Santa Ana; en 1709, Woods Rogers del Encarnación; en 1743, George Anson del Nuestra Señora de Covadonga; y, en 1762, el Santísima Trinidad).
El último galeón —el Rey Fernando, apodado el Magallanes—, partió de Manila en 1811 y regresó de Acapulco en 1815. Las Cortes de Cádiz, en plena guerra de la Independencia española, decidieron su desaparición a favor del comercio libre.

(93) Las dos ciudades más pobladas de la Península en el siglo XVI eran Sevilla y Lisboa, sobrepasaban los cien mil habitantes a finales de este siglo. Gozaba Sevilla de un puerto muy bien protegido aunque algo incómodo por la barra que se acumulaba en la desembocadura del río Guadalquivir. Fue el centro del comercio y la navegación en este siglo. En Sevilla se localizaba la Casa de Contratación que dirigía todos los aspectos relacionados con el comercio y la navegación hacia el Nuevo Mundo.
En la actualidad se conserva en esta preciosa ciudad el Archivo de Indias —enorme cantidad de documentos que han permitido conocer todos los aspectos relacionados con el descubrimiento y la colonización americana.