lunes, 14 de septiembre de 2026

Un libro estropeado (20)

Estudiante fatuo

Un estudiante que la echaba de literato se quedó dormido en el Café Suizo, después de haber refrescado con algunos truchones que le acompañaban por reírse de su presunción: uno de estos tuvo la ocurrencia de pintarle un jumento en la frente y despertando después le invitaron a bajar al Prado.

Como es consiguiente, la concurrencia le miraba, y uno de los bufones que iban con él, le dijo con mucha formalidad:

-Observo que todos te miran .

-No es extraño -contestó el joven-; los hombres llevamos en la frente el retrato de lo que somos.