Un libro estropeado (14)
ENTRE SUEGRA Y YERNO
-Sepa usted, caballero, que mi hija es una perla.
-Tanto peor para usted.
-¿Por qué?
-Porque entonces sería usted una ostra.
Un libro estropeado (13)
PELIGROS MARITALES
Como la compañía hace poco que ha debutado, los empleados del teatro apenas conocen a todo el personal, aunque algunas de las señoras se hayan dado a conocer demasiado.
Va a entrar al escenario un individuo y el portero le detiene.
-Caballero- le dice, está prohibida la entrada.
-Voy al cuarto de la señora Gómez- replica el desconocido.
-Le he dicho que no se puede pasar.
-¡Es mi mujer!
-¿Su mujer?-exclama el portero- . Razón de más para que no entre usted.
Un libro estropeado (11)
CONSECUENCIA LÓGICA
Estando en clase un escolar travieso y chistoso, pidió licencia a su maestro para salir. Negósela éste con enfado; mas fingiendo el estudiante que no lo había oído, repitió la súplica. Volvióle a decir que no; pero entonces el estudiante salió y nadie le detuvo.
Entró una hora después, y el maestro encolerizado, le dijo:
-¿Cómo se ha atrevido usted a salir sin mi permiso?
Respondió muy humilde el discípulo:
-He pedido la licencia dos veces, ambas me dijo que no, y como dos negaciones afirman, por eso salí.
Un libro estropeado (10)
¡BIEN HECHO!
Pipiólez hace un viaje a la capital para ver a su hijo, que está en uno de los regimientos de la guarnición.
Se dirige al cuartel pregunta por el muchacho y le dice el sargento:
-Está en el calabozo.
-¿Pus qué ha hecho?
-Que tocó ayer de mala manera a la generala.
-Muy bien castigado está -dice el padre-, un hombre de pundonor no debe tocar nunca a las mujeres, y menos a las mujeres de los generales.
Un libro estropeado (8)
SE AGRADECE
Rupiélez tiene una suegra de las de alivio.
Precisamente yendo de paseo con ella, un amigo suyo la lleva del brazo y al poco tropiezan y caen al suelo la suegra y el amigo.
Rupiélez se acerca a éste y le dice al oído, mientras le ayuda a levantarse:
-¡Muchas gracias por la intención!